Contener la eyaculación y no eyacular durante semanas, meses o, incluso, añospor decisión propia se ha convertido en una moda en redes sociales. Son muchos los hombres que explican en sus perfiles de Instagram o TikTok que han dejado de eyacular y que gracias a eso tienen más energía y se encuentran mucho mejor físicamente pero ¿qué hay de cierto? Hablamos con el doctor François Peinado, cirujano urólogo especialista en cirugía reconstructiva de pene, enfermedad de Peyronie y medicina sexual, para que nos explique los posibles beneficios y riesgos de esta práctica.
Según el experto, este fenómeno “no es nuevo desde el punto de vista antropológico” ya que “a lo largo de la historia, muchas culturas han asociado la eyaculación con pérdida de energía o vitalidad”. Lo que estamos viendo ahora es, informa, “una versión moderna amplificada por redes sociales, donde se mezcla pseudociencia, autoayuda y presión social”.
Desde una perspectiva médica y andrológica, “estas conductas, frecuentemente denominadasNoFap oSemen Retention, carecen de una base fisiológica sólida”. Se consideran, indica, “tendencias pseudocientíficas basadas en una interpretación errónea de la medicina tradicional o en mitos sobre el ahorro de energía”. En su consulta, estas prácticas se valoran como “factores de riesgo para el desarrollo de problemas como la ansiedad sexual y la congestión pélvica”, ya que, como señala, “imponen una restricción artificial a una función biológica natural”.
Los que promueven esta práctica en redes sociales lo hacen porque, según ellos, no eyacular tiene muchos beneficios para la salud como aumento de testosterona, fuerza muscular o claridad mental pero ¿qué hay de cierto en esto? Como explica Peinado, “la ciencia actualno respalda ningún beneficio sistémico como aumento de testosterona, fuerza muscular o claridad mental por la retención prolongada”.
Es una práctica sin sentido, salvo en los casos en los que es recomendada de forma muy concreta y específica. Así, informa el especialista, “la abstinencia eyaculatoria solo tiene indicación clínica en periodos breves (2 a 5 días) para mejorar los parámetros de unseminograma (estudio de fertilidad)”. Fuera de este contexto, “la retención no aporta ventajas demostrables”. Es cierto que algunos pacientes con eyaculación precoz intentan técnicas de control, pero “esto debe ser una gestión de la excitación, no una supresión total de la eyaculación”, recuerda.
En cuanto a los posibles beneficios en la concentración o la energíaque pueden notar algunos hombres que no eyaculan, el experto asegura que, “son subjetivosy que suele explicarse más por cambios conductuales, como menos consumo de pornografía y más disciplina, que por un efecto hormonal real”.
Lejos de obtener beneficios, la falta de eyaculación regular conlleva riesgos específicos. Así señala Peinado, no eyacular de forma frecuente o regular puede:
Pero no sólo eso, en algunos pacientes puede favorecer:




